Vínculos marginales #45

  1. Los taxistas de motocicleta en el Reino de Camboya quieren imponer barreras a la competencia…prohibiendo que los turistas extranjeros renten motos. (Marginal Revolution)
  2. La austeridad fiscal en Europa es muy impopular y, además, no funciona del todo bien. (Wonkblog)
  3. Incluso con tecnología disponible que ayuda a mejorar la calidad de vida, es difícil cambiar el comportamiento humano. (Freakonomics)
  4. El Pentágono decidió no cooperar con la producción de “The Avengers” porque era ‘demasiado irreal’. (Wired)
  5. “Después de la Austeridad”, la opinión de Joe Stiglitz respecto a las perspectivas de crecimiento, inversión, educación y las lecciones olvidadas de Europa. (Project Syndicate)

Fuente: FMI

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¿Qué provocó la crisis inmobiliaria en Estados Unidos? El precio de la gasolina, por supuesto.

Un nuevo paper* de Sexton et al (2012) y publicado por el UCE3 (University of California Center for Energy and Environmental Economics) propone que la razón por la que estalló la crisis inmobiliaria de Estados Unidos en 2007 fue el incremento no anticipado en el precio de la gasolina.

Si bien hay un consenso cuasi universal que dice que la causa de la crisis financiera del 2007 fue el colapso inmobiliario en EUA, no existe una explicación más o menos aceptada de lo que causó dicho colapso en primer lugar:

“Considerable research has posited that the housing boom was fueled variably by new mortgage products, lax lending practices, monetary easing, and federal housing policy–factors that extended home ownership to a new class of borrowers characterized by low incomes, high leverage, and low credit worthiness (see Mayer 2011 for a survey). They produced a housing market that by 2005 was susceptible to collapse. But if housing prices had continued to climb instead of turning down, they would have concealed weaknesses in the market as homeowners could have withdrawn equity from their homes to finance debt obligations. Easy credit, then, could not have triggered the collapse.”

Una combinación de factores, entre ellos los bajos precios de la gasolina por un período de tiempo extendido, contribuyeron al crecimiento del mercado inmobiliario. Cuando los precios del petróleo aumentaron, y por consiguiente, de la gasolina, los costos de vivir en los suburbios de EU se modificaron radicalmente:

“Low energy prices during the housing boom, in combination with lax lending practices and new mortgage products, made suburban houses affordable to a new class of homeowners characterized by low incomes, high leverage, low credit worthiness, and long work commutes. As a result, housing markets by 2005 were fragile. When oil prices more than doubled between late 2005 and mid-2008, peaking at a record high $129 per barrel in July and sending gas prices to $4.15 per gallon, the calculus of suburban living changed.”

El aumento imprevisto en el costo de viajar a los suburbios desató una cadena de eventos que culminarían con el default en el pago de las hipotecas para aquellos con menores ingresos (que, casualmente, vivían más alejados de sus centros de trabajo):

“High commute costs made typical homes less valuable and mortgages less affordable for homeowners characterized by lower average incomes than urban counterparts. Some households could no longer meet mortgage obligations and others walked away from mortgage debt that exceeded the deflated market values of their homes.”

Y esto tuvo un efecto magnificado para la economía:

High rates of default induced shocks in financial markets characterized by excessive leverage. Data from the housing crisis of 2007-08 were used to illustrate the theory of this paper. They showed that the earliest and most significant reductions in home values occurred in suburbs with relatively low median household incomes. The rate of foreclosure increased with distance from the city center.”

Finalmente, ofrece una predicción que, hasta el momento, parece explicar la relativa lentitud de recuperación del mercado inmobiliario y de la economía de EUA:

Amid expectations of a high energy-price future, suburban housing markets are expected to languish as high commute costs fundamentally alter the calculus of living away from city centers. In contrast, urban home prices are expected to recover more quickly from collapse as demand for proximity to the central business district increases. High commute costs shift the suburban boundary inward, meaning homes on the suburban fringe are likely to be abandoned and future housing development is likely to be vertical rather than horizontal.”

 treehugger.com

Fuente: Sexton, S., J. Wu, y D. Zilberman (2012), “How High Gas Prices Triggered the Housing Crisis: Theory and Empirical Evidence”, UC Center for Energy and Environmental Economics.

*Pueden encontrar el paper completo en la siguiente liga.

Vínculos marginales XXXVII

  1. Tyler Cowen dice que la industria más competitiva de la economía más competitiva y productiva de la historia de la humanidad, Estados Unidos, es la educación superior…y es un desastre. (Marginal Revolution)
  2. Yuri Gagarin de verdad fue el primer hombre en el espacio. Por favor, dejen las teorías de conspiración en paz. (Smithsonian AirSpace)
  3. Microsoft Word debe desaparecer. (Slate)
  4. Razones para ser optimistas sobre el futuro, según Diamandis y Kotler. (Wired)
  5. Noah Smith argumenta que la propuesta de Wieland y Wolters (‘juntemos muchos modelos macro’) está equivocada. Tip: no mezclar modelos estructurales con modelos no estructurales. (Noahpinion)

Yuri Gagarin fue el primer hombre en ir al espacio el 12 de abril de 1961. (Fuente)

Vínculos marginales XXXVI

  1. ¿Cómo se relaciona el ingreso con el estándar de vida (bienestar)? Algunos profesores de la Universidad de Chicago tratan de usar los pocos datos que hay acerca del consumo de los hogares para contestar esa pregunta. (Economix)
  2. ¿Qué hace ‘bueno’ a un padre? Los economistas del comportamiento Mullainathan y Datta dicen que es el dinero, por supuesto. Pista: no es por las razones que creen. (Fundación W.K Kellog)
  3. Humanos y robots: ¿sustitutos o complementos en la exploración espacial? (Wired)
  4. Una aproximación de Wieland y Wolters para evaluar la efectividad de los modelos macroeconómicos (con microfundamentos, DSGE y otros modelos hechos por profesionales) a la hora de predecir recesiones. Una buena respuesta a las críticas de Krugman sobre la macroeconomía moderna. (Mark Thoma) La base de datos la pueden encontrar aquí: http://www.macromodelbase.com/
  5. Apple, las casas de publicación y el caso de colusión de ‘ebooks’. ¿De verdad daña la competencia? Matthew Yglesias opina que no. Culpen a las leyes de derechos de autor, no al modelo de agencia. (Slate)

Sólo Apple sabría sacarle ganancias a la industria de los libros. (Fuente)

¿Qué enseñar en un curso de introducción a la economía después de la crisis financiera de 2008?

El diario estadounidense The New York Times publicó recientemente un debate  en línea titulado “Rethinking How We Teach Economics” (Repensando cómo enseñamos economía). En él, varios profesores e investigadores distinguidos opinan sobre la manera en que la crisis financiera de 2008 afectó a la disciplina y su manera de ver el mundo, así como de la forma en que los cursos introductorios deben modificarse para responder las preguntas, antes olvidadas o relegadas, de los futuros economistas.

El debate completo es muy interesante y recomiendo que lo lean en su totalidad. En este artículo presento las partes que me parecieron de mayor relevancia.

Mona Chalabi, antigua estudiante de economía de Gran Bretaña y actual analista de riesgo, propuso el debate y abre con lo siguiente:

“…in most syllabi and textbooks, the changes are tweaks at most — an altered preface in the latest edition, some additional further reading. Little has changed. One enduring feature, also noticeable among economic policymakers, is the use of abstract language that defies logic. “Negative growth” and “growsterity” are, therefore, considered serious terms despite their internal contradictions.

The financial crisis offered a golden opportunity for university economists to question the utility of supposedly scientific models that failed to predict an economic earthquake. For most professors, however, a fervent attachment to their discipline and the mathematical models within it mean that the financial crisis is still perceived as just another inconvenient anomaly. “

Alan Blinder, profesor de economía en la Universidad de Princeton, asegura que los principios fundamentales de la teoría económica no han sido desacreditados. Sin embargo, argumenta que los cursos introductorios se han vuelto más difíciles de enseñar, pues es necesario introducir conceptos a los estudiantes para explicar lo que sucedió durante la crisis de 2008; conceptos que antes se relegaban para cursos más avanzados. Y como todos los economistas sabemos, los recursos son escasos (en este caso, el tiempo de clases) y los deseos, múltiples:

“Every one of these topics is a fine thing for students to learn about. No problem there. But the academic year hasn’t expanded, so something else must go.”

Agrega que la teoría monetaria, en particular, ha debido de ser enseñada desde nuevos puntos de vista:

“…students must now learn something about ‘unconventional’  monetary policies.

Remember ‘conventional’ monetary policy? The Federal Reserve shortens recessions by creating more bank reserves (“printing money”), which fuels a multiple expansion of the money supply and credit because banks don’t want to hold excess reserves. So they get rid of them making more loans and deposits, which also lowers short-term interest rates. Compare that to current reality: Banks are content to hold over $1.6 trillion in excess reserves, short-term interest rates are stuck near zero, and Fed policy often works on long-term interest rates instead. No, this is not your father’s monetary policy, and the old ways of teaching about it simply won’t do.”

Nassim Nicholas Taleb, autor del ya famoso libro “The Black Swan: The Impact of The Highly Improbable” y profesor del Instituto Politécnico de la Universidad de Nueva York, opina que deben de desecharse los modelos matemáticos y probabilísticos:

What goes out of the window? The entire discipline of modern finance and portfolio theory (the theories named after Harry Markowitz, William Sharpe, Merton Miller), the model-based methods of Paul Samuelson, much of time series econometrics (which don’t appear to predict anything), along with papers and theories that are based on “optimization.” These bring fragility into the system. So, simply, we would have great jumps in knowledge if we avoided teaching these models, and replaced them with anything, even gardening classes.”

Aunque concuerda con Blinder en que los principios de la ciencia económica se han mantenido sólidos:

“But the broad principles of economics survive such expurgation. We should just ignore much of what has happened in the past half-century of trying to be too sophisticated with quantitative and probability-based models, ending up in dangerous pseudo-science.”

Robert Skidelsky, profesor de la Universidad de Warwick, propone que se enseñen más cursos de historia económica y del pensamiento económico:

“The most important steps to improve the training of young economists would be to make economic history and the history of economic thought compulsory in all undergraduate teaching of economics…Behind the dismissal of economic history and the history of ideas lies the mistaken view of economics as a natural science, whose knowledge base automatically cumulates…This ignores the fact that, unlike in the natural world, the reality that economics aims to study and understand is constantly shifting, largely as a result of our own actions. The future is not just full of unknowns, but, in Donald Rumsfeld’s immortal phrase, of “unknown unknowns.”

The study of the past can help economists narrow the scope of the “unknown unknowns” by casting their net wider. Models that tell us economic collapses cannot happen are no use in trying to understand what did happen in 2008; for this we must go back to such historical greats as Keynes, Hayek and Schumpeter.”

Jeffrey Miron, director de la licenciatura en economía (undergraduate studies) de la Universidad de Harvard y fellow del CATO Institute, propone mayor humildad de los economistas y de sus modelos imperfectos. Además, menciona que la principal causa de desconocimiento en la macroeconomía reside en la imposibilidad de hacer experimentos en una economía:

“The crucial lesson for the future is therefore humility: whatever we think we “know” is far less certain than most textbooks and policy pronouncements presume. This does not mean we know nothing useful; but we should recognize that our current “understanding” might have major flaws…

The principal reason for our imperfect understanding is that macroeconomists and policy makers do not get to “run experiments” with the economy, and that is the only way to learn its true structure and determine how policies affect its performance. Stated differently, we never get to observe the counterfactual in which Fannie and Freddie do not expand mortgage lending, the fiscal stimulus does not take place, the Treasury does not undertake TARP, or the Fed does not engage in quantitative easing. So, maybe these policies helped, maybe they hurt, or maybe they did some of both; we will never know with great confidence.”

Menzie Chinn, profesor de la Universidad de Wisconsin en Madison y bloguero de Econbrowser, propone enseñar que, en la realidad, los precios no siempre pueden equilibrar los mercados:

“In the typical introductory textbook, wages and prices adjust so that labor is fully employed and goods are sold at the right price. A more sophisticated treatment shows up in more advanced texts, but even in some graduate texts, there is an emphasis on the self-correcting aspects of the modern macroeconomy. Recessions are eventually overcome as prices adjust to the right levels, even in the absence of government policy…In the real world, the price signal sometimes cannot do all the work, because of the presence of rigidities.

But the more important reality that has often been assumed away is the following: even when unconstrained, price movements are often insufficient to clear markets, as pointed out by George Akerlof, A. Michael Spence and Joseph Stiglitz in work that garnered them the Nobel Prize. This outcome is particularly likely in markets where both sides of an economic transaction have differing sets of information, like in the credit market. During the financial crisis of 2008, the asymmetry of information regarding each institution’s financial situation was so pronounced that lending fell precipitously as trust dissipated. These informational problems were only exacerbated as lending fell further. Eventually, no interest rate could induce lending and price failed to clear the credit market. Restoring the functioning of the credit markets required mitigating those information asymmetries, essentially by way of short-term government guarantees.

Finalmente, John Cotter, profesor de la University College de Dublín y fellow en el Ziman Center for Real Estate de UCLA, dice que debemos esperar un reenfoque en ciertas áreas de la economía:

“Expect greater focus on market imperfections, history, data analysis and the relationship between theory and practice.”

La lección más importante para Cotter, y para la sociedad en general, es que las crisis son importantes y los economistas también:

“…it has raised our awareness and interest in the dismal science. The crisis is important. Economics is important. They have relevance.”

Fuente

Vínculos marginales XXX

  1. 10 tecnologías y productos de consumo originalmente desarrollados por la NASA.
  2. Si deseas que la gente tire menos basura, haz que el lugar huela a aromatizante de limón.
  3. ¿Qué pasaría si una bomba nuclear detonara en DC? Un reporte (con gráficas) responde esta pregunta.
  4. Richard Fisher (chairman, Dallas Fed) nos dice lo que Estados Unidos puede aprender de México. Tip: empieza con “e” y termina con “stabilidad macroeconómica”.
  5. Francis Fukuyama y su reseña del nuevo libro de Daron Acemoglu y James Robinson, “Why Nations Fail?”. El dictamen de Fukuyama es como el libro mismo: buenas intenciones, malos resultados.

Revisen el blog de Acemoglu y Robinson acá.