Mi selección de artículos del primer semestre de 2013

Mi selección de lecturas del semestre pasado. Todas hablan de grandes temas o tendencias que no necesariamente han recibido la atención necesaria.

La estrategia fallida (Nexos) Diciembre 2012

Eduardo Guerrero, consultor de seguridad, hace una evaluación final de la política de seguridad de Calderón. Los resultados no son buenos, y los aprendizajes deberían ser escuchados por la siguiente administración.

Fetichismo constitucional (Nexos) Febrero 2013

María Amparo Casar, académica del CIDE, da excelentes datos para combatir el mito de que cada cambio en la Constitución lleva aparejado un cambio equivalente, seguro y automático en la realidad. Parece que es muy fácil cambiar la Constitución.

The Nielsen Family is dead (Wired) Abril 2013

Las nuevas reglas de la era de platino de la televisión: hipersocial, basada en datos, amistosa con los actores y super seductora.

Instituciones de la cultura libre (Letras Libres) Mayo 2013

El verdadero saber –nos dice Gabriel Zaid, escritor– no está en las aulas, ni en las universidades, está en los libros. Las burocracias culturales estrangulan al arte. Marx, Freud, Einstein, Picasso, Le Corbusier, que marcaron las tendencias dominantes del siglo XX, crearon y pensaron por su cuenta y riesgo, en libertad.

What if we never run out of oil? (The Atlantic) Mayo 2013

El fracking y el hielo flamable pueden resultar en una era de independencia energética para Estados Unidos. En muchos aspectos, este es un milagro, pero en otros es preocupante: el riesgo de desatar una ola de inestabilidad desde Nigeria hasta Siberia y poniendo en jaque cualquier esperanza de detener el cambio climático.

Subsidios regresivos (Nexos) Junio 2013

John Scott, investigador del CIDE, argumenta cómo los subsidios a la energía en México es un gasto desproporcionadamente regresivo.

La izquierda y lo correcto

Encuentro en Letras Libresun artículo de Gabriel Zaid sobre la izquierda en México, cualquier postura distinta, es satanizada y descalificada por principio, como si hubiera una identificación inequívoca entre la izquierda y lo correcto. El ensayo habla sobre la hipocresía y la corrupción de la Revolución en México y la difícil (pero a menudo lucrativa) relación entre el mundo intelectual, el gobierno y las ideas de izquierda.

Destaco un pasaje:

La palabra izquierda se usa como la palabra decente, y quiere decir aproximadamente lo mismo (lo correcto, lo conveniente). No se dice: en tal punto, con respecto a unos, estoy por la decencia; y por lo tanto, con respecto a otros, estoy por la indecencia. Se dice: soy decente; más aún: soy la mismísima decencia.
La indecencia (como la derecha, como el infierno) son los otros. Pero como los otros no quieren facilitar las cosas declarándose indecentes, para darnos la seguridad de sentirnos decentes, la indecencia finalmente desaparece, dejando un signo de interrogación en toda decencia. Como no se puede perseguir a indecentes confesos, la única oportunidad de estar siempre y en todo del lado decente está en la lucha interminable de unos decentes contra otros, mutuamente acusados de no serlo.

Hacia el final de la nota, añade un punto que suelo sacar a la luz en algunas discusiones: El término progresista es errado debido a que quienes así se autodenominan abrazan causas que son antes que cualquier otra cosa, conservadoras.

Abundan los ejemplos de valores conservadores abanderados hoy (o en algún otro momento) por la izquierda: La conservación de la naturaleza, de las especies, del ambiente. La conservación de las lenguas, de los clásicos, de las tradiciones, de los usos y costumbres. La conservación de lugares, monumentos, obras de arte, libros, objetos y documentos históricos. La conservación de la vida y la salud física y espiritual. La conservación de los valores religiosos, familiares, patrióticos. La conservación de la identidad nacional frente a los Estados Unidos, las trasnacionales y el darwinismo global.

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